¿Tienes teléfono celular?
No cabe duda que las telecomunicaciones han revolucionado al mundo moderno y el caso de México no ha sido la excepción. Hace apenas unos 15 años resultaba un lujo solo al alcance de los millonarios tener un teléfono móvil; Hoy poco más de 88 millones de personas en nuestro país disponen de alguno. Para quienes nos hemos acostumbrado a él, no traerlo con nosotros es como sentirse aislado, en el más perdido de los mundos y completamente vulnerable.
La tecnología ha desarrollado con el tiempo toda clase de modelos, cada vez más pequeños, en diferentes colores y con mayores elementos de utilerías para accesar desde ahí a las redes sociales por el Internet, correo electrónico, correo de voz, mensajes de texto y toda clase de monerías a las que nos hemos venido haciendo cada vez más adictos.
En los contratos del servicio de pos-pago, y en las tarjetas de pre-pago, todas las compañías telefónicas hacen malabares para atraer como encantadores de serpientes con toda clase de ofertas y promociones a sus clientes ofertando la venta de atractivos paquetes de “minutos tiempo aire” dando como resultado un crecimiento exponencial en el número de cuentas de telefonía. En la memoria del celular siempre aparecerá el tiempo que se usó en cada llamada y el acumulado de la semana o del mes en minutos y segundos, pero nadie o casi nadie se percata de ello o no le da la importancia que tiene lo que impacta este contador de tiempo en su bolsillo.
Considero que las llamadas que los usuarios realizan deben ser tasadas en función de la valoración económica de los servicios de telecomunicaciones, según la información obtenida del procedimiento de medición y las tarifas registradas de cada concesionario, por el uso efectivo de los servicios recibidos. Lo anterior, debido a que es práctica habitual de los concesionarios cobrar a los usuarios las llamadas por minuto completo (redondeo), aún cuando no corresponda al tiempo efectivo de la llamada, es decir, el tiempo de la llamada se redondea al minuto superior siguiente; por ejemplo: si alguno de mis estimados 9 lectores tarda en una llamada 1 minuto más un segundo, le cobrarán 2 minutos completos, y así, mientras que entre las telefónicas se cobran entre ellas el tiempo exacto en segundos que duró la interconexión de esa llamada.
Tal situación pone en desventaja a los usuarios de los servicios de telefonía, ya que el pago resulta inequitativo frente al servicio suministrado por el concesionario de servicios de telecomunicaciones, por lo tanto, se hace necesario equilibrar la relación comercial entre el usuario y el prestador de los servicios, más aun, cuando este último cuenta con libertad tarifaria, en la inteligencia que la misma no necesariamente se debe acotar.
Como se señaló, existen en nuestro país aproximadamente 88 millones de teléfonos móviles y 17 millones de teléfonos fijos y todos los concesionarios cuentan con similares esquemas de facturación, situación relevante si se considera el monto económico que podría alcanzar el “redondeo” de las llamadas telefónicas, considerado por la COFECO en pagos excesivos de hasta 50 pesos promedio por mes por usuario, alcanzando cifras superiores a los 52 mil millones de pesos al año, casi 6 mil millones de dólares, pagados a las concesionarias de telefonía por los usuarios sin que se haya usado efectivamente ese tiempo.
Habida cuenta de lo anterior, resulta necesario modificar el marco legal para coadyuvar al cumplimiento de los objetivos de la Ley Federal de Telecomunicaciones, especialmente a que las tarifas aplicables a los usuarios correspondan a los servicios efectivamente prestados, por lo que estoy presentando en el Senado una iniciativa para establecer la obligación de los concesionarios y permisionarios de telefonía local móvil de facturar a los usuarios el tiempo del servicio realmente proporcionado. Es decir, establecer las tarifas de los servicios en tiempo real o por segundo y terminar con el redondeo que, sin darnos cuenta, nos cuesta a todos muchos pesos.
La determinación de la tasación en tiempo real o por segundo deriva en un beneficio económico tanto para los usuarios como para los operadores, al contribuir al incremento del volumen de tráfico y una mayor transparencia en el cobro de los servicios. Esta es nuestra principal motivación y esperamos tener éxito. Ponemos a disposición de mis estimados lectores la propuesta en los documentos de mi portal en Internet. Los ciudadanos primero.
Editoriales - Editoriales 2011
redes SOCIALES
aclaración IMPORTANTE
Este portal de Internet no es un medio de promoción política con fines electorales. Es un espacio que se construye y se mantiene con fondos privados.






