Sep 28

PAN: 72 años de lucha democrática

Además de festejar un aniversario más del inicio de la lucha por la independencia de México, los panistas también estamos conmemorando el 72 aniversario de la fundación del Partido Acción Nacional. Escribir esa cantidad de años es muy rápido, se dice fácil, pero no podemos explicarnos la realidad social y política del México de hoy sin la participación de esta fuerza ciudadana que ha sido el PAN. Nació como oposición al régimen autoritario del Partido Nacional Revolucionario, hoy el PRI, el 14 y 15 de septiembre de 1939 por Manuel Gómez Morín, uno de los llamados “siete sabios” de la época junto a Don Efraín González Luna, y tuvo su inspiración en las fuentes del humanismo que promovió entonces la Doctrina Social Cristiana publicada a través de la Encíclica Rerum Novarum de S.S. León XIII a finales del siglo XIX, cuyos principios siguen vivos hoy en día y en los que el PAN ha basado su quehacer político a favor del Bien Común.  Con todo, sus principios profundamente humanistas, fueron también encauzados por una posición absolutamente liberal y laica, pero sin el desprecio de una profunda convicción del destino trascendente de la persona humana.

Fueron años difíciles para el PAN sin duda, décadas de lucha y de perseverante esfuerzo, lo que llamaba Gómez Morín, la “Brega de Eternidad” y que, en mi modesta opinión, debe seguir siendo la causa de Acción Nacional, el fin para el que fue fundado: Promover el cambio cultural de México generando ciudadanos libres y responsables, democratizar a nuestro país, con todo lo que esta expresión significa a partir del respeto irrestricto a la dignidad de la persona humana. Es decir, el PAN nace y se concibe como una “escuela de ciudadanía”. En ese México del siglo pasado, el PAN era la voz en el desierto. Con mucha valentía y una profunda convicción democrática, los hombres y mujeres panistas de esos primeros años de lucha enfrentaron a ese monstruo de mil cabezas para exigir el cumplimiento de la ley, acabar con la corrupción y una justa competencia electoral. Muchos de esos demócratas sufrieron de todo: burlas, golpes, el escarnio público, la persecución y hasta la cárcel.

No pretendo convertir este breve espacio en un extenso ensayo histórico acerca de Acción Nacional, pero no dejaré de reconocer en estas breves líneas la valiosa herencia que nos dejaron Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna, Luis H. Álvarez, Manuel J. Clouthier “El Maquío”, Carlos Castillo Peraza y una muy extensa lista de panistas que a lo largo y ancho del país empeñaron su vida  por el ideal de formar hombres y mujeres comprometidos con su patria, formar ciudadanos y luchar por un gobierno humanista.

La lucha fue dando frutos a través de conquistas en municipios y distritos electorales en el país, así como espacios ganados en los congresos, hasta que el 2 de julio del 2000, con el triunfo presidencial de Vicente Fox, el Partido Acción Nacional abrió una nueva página en la historia de México. A pesar de las piedras en el camino y un sinnúmero de obstáculos el PAN ha demostrado que no sólo fue en su momento una oposición responsable, sino que también sabe hacer gobierno. En los últimos 10 años, el país ha podido transitar por una economía estable y sin sobresaltos; la infraestructura carretera, educativa y en salud ha registrado crecimientos históricos; y los mecanismos para la revisión de la cuenta pública y la transparencia hoy son una realidad, como lo es también la separación de los Poderes. Nadie ha dicho que hayamos resuelto todos nuestros problemas, la sociedad mexicana es dinámica y creciente y con ella los problemas evolucionan y se colocan como nuevos desafíos y oportunidades  para la sociedad toda y para el Gobierno aún más. A veces, envueltos en la dinámica interna, perdemos de vista que por la pérdida de valores y de congruencia, actos inmencionables de algunos compañeros  panistas no sólo nos llenan de vergüenza sino que lastiman a la gente que cree en nosotros, y nos hace perder credibilidad frente a los ciudadanos.

Estoy convencido de que tenemos mucho por hacer, el ReTO sigue siendo hoy para el PAN la vuelta a sus orígenes, no para retroceder, sino para retomar sus principios y valores, la honradez, la solidaridad, la subsidiariedad, el respeto a la dignidad de la persona y el trabajo por el Bien Común, dar testimonio real de congruencia con ellos y proyectarlos hacia la ciudadanía traducidos en hechos de partido y de buen gobierno donde corresponda darle un nuevo impulso a nuestra lucha. Que sea para bien.

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Comentarios  

 
0 #1 Oscar F. Herrera H. 02-10-2011 21:26
Completamente de acuerdo Senador, retornar a los origenes no es retroceder, es crecer en el reconocimiento de lo esencial para transformarnos en algo mejor. Siga trabajando por México y por el PAN.
Un abrazo...
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Editoriales - Editoriales 2011

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